Es una de las plantas aromáticas más conocidas por todo el mundo. Tradicionalmente, nuestras abuelas la usaban para perfumar los armarios y las cómodas por dentro, dejando su inconfundible olor en la ropa. Hoy en día, la industria de la cosmética la tiene entre sus top 10 por sus aceites esenciales e igualmente, no nos extraña, debido a sus propiedades antioxidantes, astringentes y antiinflamatorias. Además, es relajante y por el bonito color de sus flores y lo fácil que es cultivarla se puede ver muchísimo en jardines mediterráneos.
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Cuidados
- Riego:
- La lavanda necesita ser regada regularmente, especialmente si está en maceta.
- En zonas con lluvias frecuentes y suelo que no encharca, se adapta bien sin necesidad de riegos adicionales.
- Evitar el exceso de agua para no pudrir las raíces, pero tampoco dejarla secar completamente.
- Luz y Ubicación:
- Requiere mucha exposición al sol.
- Ideal para jardines, huertos, y en macetas grandes expuestas a luz solar directa.
- Poda:
- Podar en invierno, antes de finales de invierno o inicios de primavera.
- Evitar podar en partes leñosas; hacerlo en las partes verdes de la planta.
- La poda adecuada promueve una floración abundante.
- Fertilización:
- Fertilizar después de la poda y al inicio de la primavera.
- Usar fertilizantes para flores o compost.
- Aplicar fertilizante cada 15-20 días durante la temporada de crecimiento.
- Sustrato y Transplante:
- En maceta, usar un sustrato bien drenado, añadiendo compost y perlita para mejorar la aireación.
- Evitar el uso de platos bajo la maceta para prevenir el encharcamiento.
- En jardín o huerto, elegir un lugar soleado y añadir compost al plantar.
- Temperatura:
- Resiste bien el frío, tolerando hasta -4 o -5 grados Celsius.
- No es adecuada para climas con nieve intensa o hielo prolongado.
- Variedades:
- Existen distintas variedades como la Lavandula angustifolia y la Stoechas, cada una con características de floración y cuidado específicas.

Tipos
Hay por lo menos 60 especies de lavanda en la naturaleza y todas las podemos encontrar en todo el arco mediterráneo. Sería bastante difícil hablar de todas ellas en este artículo al nivel que nos gustaría, así que hemos reunido información de las más utilizadas a nivel industrial y particular.
Lavandula angustifolia. Esta especie se extiende únicamente por los países de Francia e Italia. Alcanza hasta 1 m de altura y tiene el porte leñoso, con las hojas grisáceas que después se van volviendo verde. Las flores son inflorescencias que pueden llegar hasta los 9 cm de largo. Se usa normalmente para infusiones. También se la conoce como espliego.
Lavandula dentata. Se llama así porque las hojas son dentadas, esta es su principal característica. Puede llegar a 1,5 m de altura. Se utiliza como planta ornamental y para desarreglos estomacales principalmente.
Lavandula latifolia. Es la lavanda española, y al contrario que el resto de lavandas, tiene un olor desagradable, pero es importante por sus propiedades medicinales y su valor ornamental. Esta es la lavanda que huele más, ya que tiene un olor más alcanforado. También se la llama alhucema.
Lavandula stoechas. Se la conoce también como cantueso. Tiene un porte medio, entre los 40 y 60 cm de altura y es muy velluda. La flor es una espiga ovalada con 2-3 brácteas muy características con un violeta mucho más fuerte que la del resto de lavandas.
Lavandula lanata. Se la llama lanata porque sus hojas están recubiertas de una cama lanosa, típica en climas de montaña. Las espigas florales pueden llegar a medir hasta 20 cm de largo y también es española, concretamente de Ronda (Málaga)
Lavandula Hybrida. Es una híbrida de la L.angustifolia y L.latifolia. Se la conoce como lavandín y es muy usada como ornamental y es conocida en la parafarmacia. Tiene una floración abundante, por eso la utilizan mucho quienes gustan de tener jardines de aromáticas coloridos.

Preguntas frecuentes
¿Qué se puede hacer con las hojas de lavanda?
la lavanda es un excelente relajante muy usado en aromaterapia y tiene múltiples propiedades medicinales. Puede ser usada en infusiones para tratar problemas de mala digestión, irritaciones en el estómago, migrañas, espasmos y asma bronquial. Tan solo haz una infusión de 70 g de hojas secas de lavanda con 1 litro de agua caliente y pruébala. Sienta fenomenal.
También puedes prepararte un baño caliente con flores de lavanda, unos 100 gramos, o 8 gotas de aceite esencial. Es muy buena para conciliar el sueño. Y siguiendo con su tónica relajante, se puede usar también para masajes en las sienes cuando se tiene un dolor de cabeza.
¿Cual es la mejor planta de lavanda?
La respuesta a esta pregunta depende del uso que le quieras dar a tu lavanda. Si tu intención es tenerla para un uso cosmético y medicinal además del ornamental, para mi gusto deberías fijarte en la variedad L. angustifolia. De todas, es la que menos cuidados necesita, ya que una vez pasada su etapa de crecimiento temprano, prácticamente se cuida sola. Apenas necesita riego y es la que más se utiliza por sus aceites esenciales.
Si lo que quieres es que en tu jardín resalten más las flores de la lavanda, te aconsejo L.stoechas, ya que es la variedad de lavanda que tiene las flores más grandes en forma de espiga y de violeta a lila rojizo.
¿Cómo recuperar una planta de lavanda en maceta?
Si tu lavanda ha terminado su floración y se le han secado la espigas de flores, lo mejor es hacer una poda de limpieza estacional. Con unas tijeras de podar que abarquen el diámetro del seto de lavanda, empieza a recortar dejando toda la planta a la misma altura. Después, inclina las tijeras 45 º desde la parte alta de la planta y empieza a podar con esta postura hasta dejarla limpia de zonas secas. Iguala los laterales y déjalos lo más recto posible. Lo último es ir mirando de cada lado para que todos los perfiles queden parejos. Con esta técnica conocida como “poda del vagón” conseguirás unas floraciones más tupidas.
¿Es fácil mantener la lavanda?
Es una de las estrellas de un tipo de jardines que se conoce como “xerojardines” o “jardines secos”. Se caracterizan por el uso de plantas que apenas necesitan cuidados. Siempre que no te pases con el riego y vigiles mínimamente su estado, no necesita nada más, ni siquiera fertilización.
