El ciclamen es una maravillosa planta perenne de la familia Primulaceae cuya floración es invernal . Es de uso popular durante las vacaciones de invierno y a menudo se la puede ver en jardineras y parterres públicos. Pero el cuidado de las plantas de ciclamen en interiores es diferente al de otras plantas de interior.
Desafortunadamente, la mayoría de las personas tiran su ciclamen una vez que ha terminado de florecer porque la planta entrará en su estado de latencia normal, y la gente piensa que está muriendo o que la mataron. Pero, con el cuidado adecuado del ciclamen, puedes mantener tu planta durante años y hacer que florezca una y otra vez.

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Características
- Altura máxima: 40 cm (existen variedades enanas).
- Hojas: Grandes, algo carnosas, con forma de corazón, de color verde oscuro con dibujos grises.
- Flores: Cinco pétalos aterciopelados hacia arriba, en colores blanco, rosa, salmón, púrpura y rojo.
- Floración: Desde otoño hasta primavera.

Cuidados
Ubicación:
- Cultivable tanto en interior como en exterior.
- Prefiere temperaturas inferiores a 16°C.
- Evitar temperaturas por debajo de -5°C.
- No tolera el sol directo; optar por sombra o semi-sombra con buena luz.
- En interiores, colocar en habitaciones frescas, lejos de calefacciones y con luz indirecta.
Sustrato:
- Requiere sustrato ácido, idealmente tierra de brezo o de castaño.
Riego:
- Evitar mojar la parte superior del bulbo, las hojas y las flores.
- Asegurar un buen drenaje para prevenir el encharcamiento.
- Método recomendado: riego por inmersión.
Humedad Ambiental:
- Para aumentar la humedad, colocar un plato con guijarros bajo la planta.
- No pulverizar la planta con agua.
Abonado:
- Abonar al inicio del desarrollo de los botones florales.
- Usar abono específico para plantas acidófilas, siguiendo las indicaciones del fabricante.
- No abonar en sustratos muy secos.
Mantenimiento de Flores:
- Eliminar flores marchitas para promover nuevas floraciones.
- Hacerlo con cuidado, desprendiendo el pedúnculo desde el bulbo sin dañar las hojas cercanas.

Problemas
- Clorosis. Puede ser debido al exceso de cal en la tierra o al riego con aguas calizas. Usa abonos ácidos y quelatos de hierro.
- Oidio. Manchas en forma de polvillo blanco. Se combate con un fungicida antioidio. Grandes manchas marrones oscuras y dichas hojas terminan por secarse. El hongo causante es del género Phyllosticta.
- Bacteriosis. Es una enfermedad originada por la bacteria Erwinia carotovora. Los síntomas son: las hojas viejas se marchitan y caen, las nuevas se reblandecen y acaban por pudrirse. El centro del bulbo se pudre. Destruir las plantas enfermas y desinfectar la tierra.
- -Antracnosis. El hongo Gloeosporium cyclaminis produce manchas o zonas podridas marrones en los peciolos de las hojas y, frecuentemente, en los pedúnculos florales.. Cuando el ataque afecta al ápice de dichos pedúnculos da lugar a la caída de la flor, quedando el pedúnculo reducido a un apéndice seco y encorvado en su extremo. Son eficaces los tratamientos con zineb.
- Botrytis. En los peciolos de las hojas y en los pedúnculos de las flores se puede desarrollar un moho de color ceniciento llamado Botrytis cinerea. En los pétalos de las flores pueden presentarse manchas del mismo color.. Evita mojar las plantas al regar. Arranca y destruye las hojas en cuanto observes las primeras manchas del moho. Las pulverizaciones también pueden contribuir a evitar la propagación del hongo.
- Fusariosis. Amarilleo, marchitez y desecación de las hojas, flores y capullos. Toda la planta se marchita y muere por alteración de la zona del cuello, donde suele desarrollarse un moho blanco-rosado, que es el hongo Fusarium oxysporum.. Evita el exceso de materia orgánica y corrige la acidez de la tierra con cal.
- Golpe de calor. El ambiente seco y caluroso puede marchitar al Ciclamen, las hojas amarillear y secarse.. En terrazas, proteger las plantas contra los vientos secos.
- Podredumbre del cormo. Hay varios hongos como Pythium y Rhizoctonia que pueden pudrir las raíces y el cormo del Ciclamen; como consecuencia, las hojas se secan y arrugan.

Plagas
- Trips. Las hojas toman un color rojizo y presentan mal aspecto a causa de las picaduras y de los numerosos puntitos negros, que son las deyecciones de estos insectos. Contra esto, en el mercado hay insecticidas específicos.
- Ácaros. Los ácaros Steneotarsonemus palidus producen con sus picaduras la deformación de las hojas jóvenes y de los botones de flor, pudiendo llegar a comprometer la floración. La solución la tienes en acaricidas.
- Gorgojos. El Otiorrhynchus rugosostriatus es un escarabajo que muerde las hojas por los bordes. Los adultos son negros o marrón oscuro y miden 7 milímetros de largo. Sus larvas viven en tierra royendo las raíces, así como el bulbo tuberoso. En cuanto se adviertan las primeras hojas roídas por los bordes pulverizar con malation u otros fosforados. Debe repetirse la pulverización si se observan nuevas mordeduras, hasta asegurarse de que no quedan larvas sin transformar.
- Orugas. Se las debe combatir cuando todavía son pequeñas. Gusanos grises, Rosquillas roen el tallo a nivel del cuello, a ras del suelo. Pueden combatirse con cebos.
- Nemátodos. Los Nematodos del género Meloidogyne se les puede combatir eficazmente con nematicidas.
