Prado Home » Archivo de Virginia Palacios » Página 12
Author

Virginia Palacios

A diferencia de las otras Bromelias, que generalmente crecen en rincones y huecos de las ramas de los árboles, este grupo de plantas incluye varias especies que crecen muy bien en el suelo. Las Billbergias proceden del sur de México y, tanto del sur como del norte de Argentina. La Billbergia nutans, que es la especie más popular de todas, posee delicadas y largas flores con forma de lágrimas o gotas que se encuentran en los tallos, acompañadas de varias brácteas de color rosado. Es una planta con forma de embudo que, gracias a la composición de sus hojas, puede retener agua en su cavidad. Esto ayuda a crear la humedad que necesita.

Las hojas de Billbergia son de color verde oscuro, angostas y largas, con cientos de espinas en los bordes. No es muy difícil de cultivar e incluso las más pequeñas producen flores. Los pétalos internos son verdes con bordes azules y los externos rojizos, con man chitas verdes y azules. Esta planta desarrolla vástagos en su base muy rápidamente y por lo tanto puede multiplicarse con mucha facilidad, a pesar de que muere muy pronto en su primera floración.

Características

  • ☘️ Cuidados. Fácil.
  • ↕️ Altura. 50 cm.
  • 🌸 Flor. Verano.
  • ☀️ Luz. Abundante y sol indirecto.
  • ↔️ Expansión. 50 cm.
  • 💧Humedad. Rociado regular.
  • 💲Precio. Medio.

Problemas

Si observa que su planta no se desarrolla bien, compruebe el estado de las raíces. Las causas podrían ser, o bien exceso de agua o una temperatura demasiado fría. Durante el invierno, manténgala en un ambiente superior a los 10 °C.

Las hojas marchitas o chamuscadas se deben a la exposición directa a los rayos del sol: llévela a un sitio iluminado pero con luz filtrada. Las cochinillas algodonosas se pueden combatir pasando un pincel suave o un trapo empapado en alcohol metílico por las zonas afectadas.

El ácaro rojo sólo afecta a las plantas cuando la atmósfera no está lo suficientemente húmeda y hace mucho calor. Limpie las hojas y los tallos con agua caliente, utilizando un trapo o una esponja, y luego trátelas con un insecticida sistémico. Utilice regularmente un rociador de agua para mantener el aire húmedo, use en el rociado, malathion.

Cuidados

Cuidados en primavera y verano

Su Billbergia se encontrará perfectamente en un lugar luminoso y semi soleado, con temperaturas que oscilen entre los 10 y los 21 °C, atmósfera húmeda y riego regular. Proporciónele humedad, rociándola con agua o colocando la maceta sobre una capa de piedrecillas mojadas, especialmente en sitios muy calurosos. Deje permanentemente agua en la base, y cámbiela una vez al mes, de lo contrario despedirá un olor desagradable. Deje que la superficie del compost se seque entre las tandas de riego. Abónela cada dos semanas con fertilizante líquido no muy fuerte, vertiéndolo en la tierra y en la base, cuando comienzan a aparecer los primeros vástagos.

La época de mayor crecimiento es prima vera-verano. Durante estos meses, lo ideal es mantener la planta a una temperatura de entre 21 y 24 °C. La luz abundante, pero filtra da provocará un colorido espectacular en las hojas, el exceso de sol o de sombra provoca rían la muerte o deterioro de las mismas.

Cuidados en otoño e invierno

Algunas especies siguen floreciendo en invierno, así que no las someta a un descenso muy abrupto de temperatura, nunca menos de 10 °C. El frío estropea las hojas, sobre todo si la habitación no está bien ventilada. No permita que su planta quede flotando en agua, en realidad crece mejor si la tierra llega a estar seca antes de regarla de nuevo.

Propagación

Siembre las semillas frescas, recién sacadas de la planta e incluso húmedas, en compost específico (las secas y viejas seguramente germinarán). Vierta una capa de arena fina en la superficie del compost y manténgala en una atmósfera permanentemente húmeda y temperaturas de entre 24 y 27 °C, en un lugar semi iluminado. Las plántulas comenzarán a aparecer después de cuatro o seis semanas.

A comienzos de la primavera se pueden extraer los vástagos, que han crecido entre 10 o 15 cm de la base de las plantas maduras. Deje un trozo de raíz en cada vástago y plántelo individualmente en una maceta rellena de compost con base de turba y añádale arena. Manténgalos apenas húmedos hasta que comiencen a crecer y cuídelos de los rayos de sol, porque deshidratan las raíces.

Tipos

Billbergia nutans. Tiene hojas angostas de color verde oscuro, (40 a 50 cm de lar go) y puntas afiladas. Los tallos poseen falsas hojas largas y rosadas, de donde emergen las flores con forma de lágrima. Los pétalos internos son verdes con bordes azules, mientras que los externos son rojizos con manchitas verdes y azules. Las hojas forman un cono en el que se acumula agua.

B.pyramidalis. (Arriba), habita en los recovecos de otros árboles, pero también se cultiva perfectamente en tierra. Posee una roseta ancha y con forma de embudo, con hojas verde grisáceas puntiagudas, de unos 30 cm de largo por 2 cm de cho. Su exquisita flor tiene un tallo de color blanco con falsas hojas rojas y amarillas en su cúspide, de donde salen las flores color carmín con bordes violeta. La «Concolor»>, de hojas verdes, frescas y más anchas tiene brácteas rojas y flores del mismo color. La <<Striata»> es de hojas tiernas con vetas amarillas y flores rojas que crecen en otoño o principios del invierno.

B.zebrina. (Izquierda). Es de las especies más altas, pueden alcanzar los 90 cm. Su roseta es larga y en forma de tubo. Las hojas son de color verde oscuro. Las flores, muy similares a las de la Billbergia nutans, son purpúreas y sus pétalos internos muy afilados, con bordes verdes.

B.saundersii. Esta planta tiene un follaje de increíble colorido: las hojas son verdes, con bordes rojizos y amarronados, franjas pálidas que las atraviesan y puntitos amarillos y rojizos. Las flores, amarillas en la base y azules desde la mitad hasta las curvadas puntas, cuelgan en ramilletes desde la punta de los tallos blancos y rojos, levemente arqueados y cubiertos de escamas. La «Fantasía», de hojas verde oscuro con manchas blancuzcas y brácteas rosadas, muestra flores azulíneas. La «Murtiel Watermans es una planta tubular y compacta, con hojas color gris intenso y atravesadas por líneas rosadas. Flores de color verde azulado.

0 comments
0 FacebookTwitterPinterestWhatsappEmail

El Cissus es una hermosa trepadora que utiliza sus zarcillos para irse fijando a medida que trepa; proviene de Australia, Africa, Asia y América. Es una planta de interior muy común, ideal para sitios fríos y sombríos. Algunos especímenes tienen tallos gruesos y bastante grotescos que conforman la planta crasa. El más popular, Cissus antartica es una planta muy bonita y vigorosa con hojas verdes y brillantes en forma de corazón, soporta das por tallos finos pero resistentes. Las plan tas maduras proporcionan frutos negros no comestibles tras la floración. Aunque no fructifica cuando se cultiva de interior.

La especie C.discolor tiene unas hojas exóticas y decorativas, con manchas plateadas y rojizas, rodeadas de una delicada tonalidad de verde. No obstante, necesita elevada temperatura y más humedad. Algunas de las especies y variedades muestran hojas de formas y colores diferentes, pero todas son trepado ras y fáciles de cultivar.

Características

  • ☘️ Cuidados. Fácil.
  • ↕️ Altura. Entre 30 cm y 1,8 metros.
  • 🌸 Flor. Ninguna.
  • ☀️ Luz. Sombra.
  • ↔️ Expansión. Entre 30 y 90 cm.
  • 💧Humedad. Rociado regular.
  • 💲Precio. Medio.

Cuidados

Cuidados en primavera y verano

Si tienes un ejemplar joven, proporciónale le un soporte para que trepe o bien déjela caer libremente. Inserte una o dos cañas en el compost (sin dañar las raíces), lo suficiente como para que la planta tenga un marco firme que le permita mantenerse erguida. Para asegurarla, enrosque los zarcillos en las cañas o ate las ramas al soporte para lograr una forma atractiva. No ajuste demasiado el hilo con que ate las ramitas. Cuando la planta ya esté madura y en crecimiento, tendrá que reemplazar las cañas originales por otras más lar gas, o bien poner un soporte diferente para que las ramas puedan ir trepando.

A finales de primavera es la mejor época para podar su Cissus; aunque un ejemplar vigoroso necesita más de una podada durante la temporada de crecimiento. Esta planta re quiere de una temperatura entre 18 y 24 °C, pero si tienes un C.discolor, tendrá que ser de 27 y 30 °C, porque si no perderá el color de las hojas.

La época de crecimiento comienza en primavera y llega hasta finales del verano. Durante estos meses, riéguela libremente, que el compost esté siempre húmedo, porque si no las raíces se pudren. Abónela con fertilizante líquido cada dos o tres semanas, añadiéndolo en el agua del riego. Proporciónele aire fresco y humedad, utilizando el pulverizador; aunque es más útil colocar la planta encima de una capa de piedrecillas mojadas para que la humedad sea constante.

Cuidados en otoño e invierno

Los cuidados durante el invierno apenas difieren entre una variedad y otra. Para la mayoría, es suficiente con que la atmósfera se mantenga entre 4 y 7 °C. La C.discolor, en cambio, requiere una temperatura mínima de 13 °C. Si no se mantiene, la planta sufrirá y las hojas perderán el color y caerán antes de tiempo. Esta especie necesita, también, luz natural: su falta provocaría la pérdida de color de las hojas; pero, por otra parte, los rayos directos del sol podrían chamuscarlas. Las otras variedades mencionadas pueden vivir en sitios de semisombra sin resultar dañadas.

Riegue su planta moderadamente durante el invierno. No la abone entre los meses de otoño-invierno porque así descansa; esto ayudará a que crezca sana y vigorosamente en primavera.

Tipos

Cissus antartica. Proviene de Nueva Gales del Sur, en Australia y tiene grandes cantidades de hojas con forma de corazón, brillantes y de color verde oscuro. Miden unos 10 cm de largo y 5 de ancho, y poseen los nervios de color marrón pálido. Es una trepadora vigorosa y las plan tas maduras producen unos pequeños frutos negros no comestibles, después de la floración; aunque raramente ocurre si se cultiva como interior.

C.discolor, (derecha), original de Java y Camboya, se parece mucho a la Begonia Rex. Sus hojas tienen unos 15 cm de largo y parecen estar acolchadas por los nervios abultados de color plateado con manchas violetas, liláceas y verdes. La parte posterior de las hojas es de color marrón rojizo. Necesita una temperatura de 21 °C y mucha humedad para mantener su colorido follaje. Alcanza de 1,2 a 1,8 m de altura. El exceso de agua daña las hojas.

C.rhombifolia (o Rhoicissus rhomboides), la Hiedra racimosa proviene de América del Sur. Tiene ramas leñosas, largas y marrones con zarcillos colgantes de hojas aterciopeladas y de color verde oscuro. Cada hoja muestra la forma de un diamante. La «Mandaiana», aunque es bastante rara, es más fácil de cultivar. Los tallos son gruesos y resistentes, cubiertos de hojas con forma de racimo, verdes, lustrosas, bastante carnosas y firmes.

C.quadrangularis. De Somalia y del este de Africa. Como planta carnosa posee muchísimos zarcillos que le dan consistencia a medida que van creciendo. Los tallos, muy singulares, desarrollan cuatro nervios prominentes que recorren todos los tallos y las ramas. Las hojas tienen forma de corazón, son carnosas y tienen tres lóbulos y bordes dentados.

C.hypoglauca. De Australia, es una trepadora con forma de arbusto con cientos de zarcillos que alcanzan más de 1,8 m de largo. Las hojas son verde amarronadas, gruesas y lustrosas, y están divididas en cinco folíolos dentados y brillantes.

Propagación

Corte esquejes de 5 ó 7 cm a inicios del vera no. Sumerja sus puntas en hormonas de enraizamiento y, luego, plántelos en compost hecho la mitad con arena y la otra mitad con turba gruesa. Mantenga húmedo el compost y la atmósfera, y la temperatura entre 24 y 26 °C hasta que se desarrollen las raíces, lo que llevará dos o tres semanas. Cuando los es quejes hayan desarrollado las raíces, plántelos en una maceta con buen compost. Manténgalos en la sombra, húmedos y en un sitio airea do en el que puedan crecer rápidamente.

Algunas especies más raras se consiguen por semilla, y puede encontrarlas en una tienda especializada o mediante un cultivador profesional. Las semillas, al ser grandes, de ben plantarse a, aproximadamente, 6 mm de la superficie de un compost elaborado: mitad arena y mitad de turba, cubierto con una capa de arena. Trátelas de la misma forma que a los esquejes y las semillas germinarán en cinco o seis semanas. Cuando ya estén más grandes, plántelas en un buen compost.

Atar el Cissus (derecha). Ate los tallos suave pero firmemente a un soporte rígido.

0 comments
0 FacebookTwitterPinterestWhatsappEmail

¿Quién dice que en invierno todas las plantas duermen y no florecen? Si bien es cierto que la imagen más identificativa del invierno es un paisaje de árboles desnudos y suelo blanco, la naturaleza también ofrece otras imágenes de arbustos floridos, bulbosas y algunas herbáceas que pueden aguantar temperaturas bajas extremas. En este artículo te ofrecemos ideas para que tu jardín esté vivo también en invierno.

Galanthus spp.

Galanthus spp. Estas pequeñas campanillas anuncian los primeros estertores de la primavera asomando entre la nieve,  a finales de invierno, pero son plantas invernales. Son perfectas para plantar bajo un árbol pero también se pueden tener en maceta. Deben plantarse a primeros de otoño y hay que asegurarse de hacerlo en un suelo mullido, con buen drenaje y que esté permanentemente húmedo.

Jazmín de invierno

Jazmín de invierno. La buena noticia es que este jazmín florece en pleno invierno, incluso si la nieve le cubre por encima, pero no esperes que tenga la fragancia del jazmín clásico. Estas flores son inoloras. Es mejor tener esta planta al exterior, a pleno sol o semisombra. No es muy exigente si el suelo es calizo pero preferirá que el suelo tenga algo de humus y respecto al riego, necesita un riego regular. No tolera ni la sequía ni los encharcamientos. Y una poda tras la floración. La puedes tener en el jardín pegada a una valla como arbusto.

Rosa de Navidad.

Rosa de Navidad. Su nombre científico es Helleborus niger. La puedes encontrar en una variedad de tonos desde el blanco hasta el rosado más intenso. Se usa mucho tanto en parterre como en maceta. Necesita pleno sol para que produzca su floración y un riego moderado, eso sí, si hace mucho frío es mejor no regarla.

Cornejos

Cornejos. Este arbusto grande puede alcanzar el tamaño de un árbol. Su nombre científico es Cornus alba y lo llamativo de él es que durante su ciclo vegetativo tendrás flores blancas y hojas verdes, pero cuando entra el invierno, como es caduco se le caen las hojas y quedan sus tallos de colores rojizo o  amarillento que destacan en cualquier composición paisajista que los tenga. De hecho, en paisajismo se los utiliza mucho para crear lugares de pantalla, íntimos o de fondo. Necesita sombra y humedad, así que son idóneos para colocar bajo los árboles.

Clematis cirrhosa

Clematis cirrhosa. Esta variedad de Clematis florece a partir del otoño y aún veremos sus flores brotando durante el invierno. Necesita humedad baja y resiste al frío hasta los -12ºC y tolera cualquier sustrato. Es mediterránea y como podrás imaginar necesita mucho sol, aunque no mucho viento, por eso es mejor colocarla en la pared de la casa que esté orientada al sur o al oeste.

Sarcococca

Sarcococca. Entre diciembre y marzo verás en tu jardín unas grandes flores blancas entre el follaje verde oscuro de este arbusto. Después, unos frutos de color rojo oscuro a negro durante el otoño. Sirve sobretodo para borduras y fondo en composiciones vegetales.

Iris enanos.

Iris enanos. Estas plantas bulbosas y pequeñas florecen también en invierno. Y ofrecen una coloración que puede ir desde el blanco, el malva y un azul oscuro. Se plantan en otoño, a ser posible en un sitio en el que vayan a recibir sol o que al menos sea semisombra, en un suelo que no tenga peligro de encharcarse, porque como todas las bulbosas, sufre bastante de enfermedades fúngicas si no vigilamos el tipo de suelo donde lo plantamos.

Eranthis hyemalis

Eranthis hyemalis. Esta bulbosa de flores en forma de copa  y amarillas florece a finales de invierno. necesita lugares sombreados y de humedad, aunque como las flores son sensibles al calor, si quieres que florezcan conviene plantarlas en lugares abiertos como césped, o en un rincón que dejen abierto los arbustos que tengas.

Edgeworthia chrysantha.

Edgeworthia chrysantha. Le llaman “arbusto de papel oriental”. Y es que las flores de esta planta, además de ser perfumadas, tienen el aspecto de flores hechas de origami. Estas mismas flores dan un toque “nevado” a las composiciones paisajistas en las que se las use. Normalmente se usan para borduras mixtas y en plantaciones en masa.

Abeliophyllum distichum.

Abeliophyllum distichum. A finales de invierno esta planta ofrece unas flores caídas, blancas y fragantes, aunque algunas pueden ser rosadas. Es un arbusto rústico que puede resistir al frío hasta los -15 ºC. Puede estar a pleno sol en un suelo siempre humedecido y bien drenado, independientemente del pH que tenga, eso sí, es de crecimiento lento.

Camelias

Camelias. Estas bonitas flores, que tienen un rango de color desde un rosado muy suave hasta un carmesí oscuro, pueden florecer justo en invierno. Tendrás los mejores resultados en climas templados donde puedan recibir de 4 a 6 horas de sol directo.

Gaultheria procumbens

Gaultheria procumbens. Es una planta rastrera que forma un alfombra de color rojo a bronce son su follaje en invierno y que produce unas flores blancas en forma de campanilla. produce también unas bayas de color rojo que se suelen usar como aditivo en dulces, chicles, perfumes e infusiones.

Stachyurus praecox

Stachyurus praecox. Este gran arbusto de hoja caduca tiene racimos de flores caídos en invierno que son muy populares entre los polinizadores. Es resistente y de bajo mantenimiento y puede crecer hasta 4 m de altura.

Daphne

Daphne. Este arbusto tiene flores intensamente fragantes en invierno y principios de primavera. Puedes poner  D. odora y D. bholua  cerca de puertas y entradas.

Chionodoxa

Chionodoxa. Puede florecer incluso cuando hay nieve en el suelo. Cultiva C. luciliae para obtener flores azules o rosadas en forma de estrella con centros blancos.

Prunus subhirtella autumnalis

Prunus subhirtella autumnalis. Es un cerezo ornamental que tiene unas flores de color rosa pálido que florecen entre el otoño tardío hasta los primeros estadíos de primavera. Así que si plantas este árbol en tu jardín siempre tendrás color durante el invierno.

Abeto azul

Abeto azul. Su nombre científico es Picea pungens hoopsi. Este abeto azul es conocido por sus ramas más resistentes con hojas gruesas. El árbol es conocido por su color azul pálido y su olor aromático. Es  parecido a un pino, pero más tupido y tiende a extenderse más lejos de los que permanecen agrupados. Esto hace que el árbol sea uno de los árboles de invierno más populares y crece bien durante todo el año. Puede estar a pleno sol, a semisombra o en sombra, eso sí, necesita de un riego abundante.

Tejo japonés

Tejo japonés. El tejo japonés es una pequeña planta adorable y peluda que puede durar todo el año. No solo es capaz de soportar el clima más frío, sino que también es tolerante a la sequía, lo que es perfecto para áreas que también se calientan mucho. Es una buena planta de porche o incluso una planta para poner de  maceta en una ventana. La pelusa de sus hojas hace que esta pequeña planta sea más llamativa si se combina con otras en una maceta y es, desde luego, una adición popular en muchos hogares. Su nombre científico es Taxus cuspidata.

Pyracantha

Pyracantha. Se la conoce también como “espino de fuego”. Es un arbusto que tiene pocos requerimientos y que durante los meses de otoño e invierno ofrece unas bayas rojas que cubren toda su extensión y por las cuales recibe su nombre. Son muy tolerantes a la sequía y se pueden aplicar en paisajismo como setos independientes o en grupo. La puedes tener en cualquier suelo y a pleno sol o semisombra. Eso sí, si la vas a poner pegada a una valla o un muro asegúrate que la base esté a 50 cm y así evitarás que la base de la planta presente un aspecto seco.

Madroño

Madroño. Su nombre científico es Arbutus unedo. Este arbusto puede alcanzar los 2-3 m de altura si le dejas espacio para crecer. Su valor ornamental reside en la forma de sus hojas, que son como las del laurel y en sus frutos, que aparecen en forma de racimos y son rojos, globosos y granulosos en su superficie. Y son comestibles. Resiste muy bien las heladas y prefiere estar a pleno sol. Soporta muy bien la sequía también.

Arum italicum

Arum italicum. Crece hasta 30 cm. Esta es una planta perenne tuberosa con hojas anchas en forma de flecha que aparecen en el otoño. El follaje muere en el verano justo cuando aparecen las bayas rojas decorativas. Después de que las bayas mueren, el follaje reaparece, permanece hasta el próximo verano y es exuberante y verde durante todo el invierno.

Acorus gramineus

Acorus gramineus. Originaria de Japón, tiene hojas suaves y curvas de menos de 30 cm de largo y aproximadamente 6 mm de ancho. Esta planta se cultiva principalmente por su follaje, que es de olor dulce. En invierno, tiene una textura bonita y agradables colores verde y blanco.

Rohdea japonica

Rohdea japonica. Durante los meses de invierno, forma grupos de hojas largas de color verde oscuro que miden entre 20 y 45 cm de largo.  Esta planta tiene frutos rojos brillantes durante el invierno que contrastan muy bien con las hojas verde oscuro. Es una excelente opción para una cubierta vegetal de extensión limitada, haciendo un grupo pequeño o incluso en una maceta.

Dianthus gratianopolitanus

Dianthus gratianopolitanus. Tiene montículos limpios y ordenados de hojas lineales de color azul grisáceo que se convierten en alfombras anchas de 30 cm o más de ancho. El follaje plateado de bajo crecimiento contrasta muy bien con otras plantas perennes. Las flores continuarán durante todo el invierno.

Iberis sempervirens

Iberis sempervirens. Excelente para rocallas. Crece de 15 a 30 cm de altura con una extensión de 45 a 60 cm. Donde mejor está es expuesta al sol y con una temperatura media, pero puede resistir las heladas si no está constantemente expuesta a ellas. En verano es cuando hay que regarla frecuentemente y es mejor que la tierra donde se plante tenga algo de compost mezclado.

Erica carnea

Erica carnea. Esta es una planta de crecimiento bajo, generalmente de menos de 30 cm con ramas muy densas. Durante la mayor parte del invierno y principios de la primavera, tiene una gran exhibición de pequeñas flores en forma de urna que son de color púrpura-rosa. Hay muchos cultivares conocidos entre los que elegir.

Liriope muscari

Liriope muscari. Se la conoce también como “serpentina”. Tiene unas hojas brillantes, perennes y lineares de color verde oscuro y unas pequeñas flores en forma de campanilla y color violeta que cuelgan de espigas erectas. Lo interesante es que si el invierno en la zona donde se desea plantar no es de temperaturas muy extremas puede ser una buena opción ya que esta planta, aunque florece en otoño, puede continuar su floración durante el invierno hasta la primavera. Puede vivir a cualquier exposición: a pleno sol, a semisombra o a sombra. Eso sí, necesita un suelo más bien ácido. Pero es muy resistente a la sequía y solo necesita un riego ocasional. Puede servir para formar macizos combinándolos con césped o para borduras.

Ophiopogon planiscapus

Ophiopogon planiscapus. Se la conoce también como “caballero negro”. Tienen hojas rígidas de color púrpura-negro que forman grupos de 25 cm de altura y 30 cm de ancho. Una característica particularmente buena de esta planta es que es muy buena cubridora. De crecimiento lento, pero contrasta maravillosamente con otras plantas debido a su color oscuro. Se la usa mucho en rocallas y borduras.

Narcisos

Narcisos. Los narcisos son otra de las pocas plantas de invierno que realmente florecen en invierno. El amarillo brillante de las flores de narciso es un regalo muy bienvenido a finales del invierno, cuando la mayoría de la gente echa de menos  la luz del sol. Puedes plantar estos bulbos en otoño para llenar los lugares que de otra manera estarían desnudos en invierno o agregarlos a tu jardín para cortarlos y usarlos para arreglos florales.

Tomillo rastrero

Tomillo rastrero. Su nombre científico es Thymus serpyllum. El tomillo rastrero es una cubierta vegetal de hoja perenne de bajo crecimiento que se queda en invierno. Esta fragante planta perenne es resistente y conservará la mayor parte o parte de su follaje durante el invierno, dependiendo de lo fría se ponga el área donde se plante.  No es específicamente una planta que se desarrolle en invierno pero sí que lo resiste y es interesante porque extendido queda una cubierta floral rosada, que bien puede ser usada en rocallas como para crear una alfombra vegetal que necesite poco mantenimiento en esta época, e incluso sea capaz de aguantar el pisoteo de niños o mascotas.

0 comments
0 FacebookTwitterPinterestWhatsappEmail

Colores de los gladiolos

by Virginia Palacios

En época romana, los gladiolos eran las flores que se entregaban a los gladiadores cuando conseguían la victoria. De hecho su nombre les fue dado por Plinio, ya que sus hojas se asemejan a una gladio, la espada romana por excelencia. Con una historia tan épica, una facilidad en su cultivo y una gama muy vibrante de colores, no es de extrañar que haya sobrevivido siglos hasta nuestros días. Y desde luego, merece que le ocupemos atención en este artículo.

Hay hasta 250 especies y la mayoría de ellas tiene un origen subsahariano. Unas pocas tienen origen en Eurasia. Son muchos colores para elegir para tu jardín y hemos seleccionado 7 colores que puedes encontrar en las variedades más extendidas comercialmente que te pueden resultar más llamativas para hacer combinaciones en el espacio abierto que haya en tu casa.

Amarillo

La variedad más conocida de este color es la Gladiolus angostus. Tiene flores de color amarillo brillante que puedes ver a partir de mediados del verano. Florecerán hasta la primera helada del año. Cuando este gladiolo madura puede llegar a medir de 30 a 60 cm de altura, y cuando florece, las flores fácilmente durarán un período de cuatro semanas o más. También hay otra que se la conoce como Green Star.

Morado

Entre los gladiolos morados tenemos las variedades Gladiolus imbricatus, Gladiolus illyricus, Gladiolus communis, Flora. Todas ellas poseen diferentes características, pero tienen en común este color morado que llega hasta el violeta. Algunas suelen confundirse con el fucsia, son flores muy llamativas.

Rojo

Este color es el más demandado. Entre las variedades con este color tenemos, CarmenCordula, Eurovisión, Herman van der Mark, Life flame, Red Beauty, Baccara y Presidente de Gaulle.

Verde

No son flores tan comunes como las de otros colores, pero también son poseedores de una gran belleza.  Entre los ejemplares con este color podemos encontrar Gladiolus gunnisii, Gladiolus guthriei F. Bol, Gladiolus hajastanicus, Gladiolus halophilus y gladiolo Green Star.  Este último es originario de la cuenca mediterránea y África, se conoce popularmente como Espadilla.

Azul

El azul es un color difícil de encontrar de forma natural en las flores, pero afortunadamente tenemos gladiolos con esta tonalidad. Entre las variedades disponibles están, Blue IsleBlue MoonCote d’azur,  Deciso  y el gladiolo enano Butterfly.

Blanco

En esta categoría tenemos a Gladiolus undulatusAlaska, en el gladiolo enano Butterfly  tenemos también una tonalidad blanca. También tenemos gladiolo Jumbo blanco que posee flores más grandes.


Rosa

Natalie no sería exactamente rosado sino más bien, color salmón, pero la incluimos aquí porque es la tonalidad que más se acerca.  Applause tiene un color rosa brillante con un centro amarillo que crea un hermoso contraste en la flor en forma de trompeta.

0 comments
0 FacebookTwitterPinterestWhatsappEmail
Older Posts